Me pierdo en tus besos y en tu piel. Me enfado si me dices que te da igual que me pasee por tu cuello y sonrío si sueltas un "te quiero" como si fuera lo más normal. Y andamos de la mano por la vida y tiene un signficado totalmente distinto de lo que es en verdad, tan simple como lo pequeñita que me vuelvo entre tus brazos como si no hubiera nada más. Y te preguntarás cada día que por qué no soy un poco menos complicada, y yo me pregunto cada día qué viste en una persona tan complicada como yo. Y supongo que necesitas tu cuento de hadas, y sé con certeza que yo no soy ni siquiera un buen principio para tu historia. Y te quiero con fuerza, con ganas. Pero nadie debería saberlo, ¡ni siquiera tú!. Porque al fin y al cabo soy mala, inmensamente mala. Saldré con tíos que me den igual y les plantaré cuando me cansé de pasearme por su cama. Pensaré en ti cuando cualquier idiota me intente querer y atraparme en su jaula como tú jamás has hecho. Sónreiré cuando te vea paseando con otra y cuando llegue a casa romperé a llorar como una cría, y levantaré la cabeza cuando me digan "Te lo dije". Fingiré que soporto tu boca cerca de la mía y tu olor, y te haré creer que me he olvidado de todas las lágrimas que alguna vez me quitaste, de aquel verano que pasamos juntos y de los 7906 mensajes que nos hemos mandado. Y al final conseguiré que me odies, o simplemente me vale que olvides que algún día lo pasaste mal por mí. Y al final nunca sabrás que te quiero tanto que prefiero hacerte libre que depender de ti.
